En
el año de 199p, el P. Fr. Nicolás Gómez
Sánchez, en su primer periodo de Prior, Provincial (1986-90),
en el afán de dar cumplimiento a lo decretado por el Capítulo
Provincial Ordinario de 1986, se dio a la tarea de construir la primera Casa
de Espiritualidad Agustiniana y de Promoción Vocacional y
de la Provincia. El Consejo Provincial seleccionó, entre las
posibilidades que se encontraron, un predio ubicado a 2.5 kms. De
la Ciudad de Moroleón, Gto. en las inmediaciones de la carretera
a Piñícuaro, que generosamente fue donado por la familia
Lara Gutiérrez.
El
proyecto de la obra de debe al prestigiado Arq. Javier Valverde.
Es de agradable estilo colonial moderno. Los materiales naturales
aparentes de la región,
en atinada mezcla con materiales modernos, vuelven el edificio
sumamente hermoso y agradable.
La
ejecución de la obra estuvo a cargo del Ing. Jorge Mendoza
y su competente equipo de colaboradores. El cuidado y el esmero que
pusieron todos en el trabajo mereció el reconocimiento y
felicitación del mismo Arq. Valverde y de muchas personas
entendidas en el ramo de la construcción.
La
comunidad religiosa de Moroleón recibió la encomienda
de la Provincia para administrar y velar de cerca la
marcha de los trabajos, labor realizada con verdadero entusiasmo
y dedicación, especialmente por el Padre Fr. Alfonso Guzmán.
La voluntad y el entusiasmo puesto a la obra por todos los PP. de
la Comunidad, les permitió cumplir simultáneamente
con la encomienda y sus quehaceres pastorales.
La
bendición del edificio, ya terminado, el 6 de diciembre
de 1990, estuvo a cargo del Excmo. Sr. Arzobispo de la Arquidiócesis
de Morelia, Dn. Estanislao Alcaraz Figueroa, quién se había
dignado también bendecir y colocar la primera piedra. La Homilía
estuvo a cargo del Excmo. Sr. Obispo de Tampico, Fr, Rafael Gallardo,
OSA. |
Hipona: expresa
mejor las intenciones agustinianas existentes tras la construcción
de este inmueble.
Hipona,
ciudad del norte de Africa, fue sede de la acción episcopal
de San Agustín.
Ahí con
esa dinámica personalidad con que Dios lo dotó,
pudo desplegar esa dirección intelectual y espiritual
para la Iglesia universal que lo convirtió en la fuente
de la que se nutre y vive todavía en nuestros días,
a través de la mayoría de sus escritos que ahí redacto.
El Centro Agustiniano de Espiritualidad CASA HIPONA, propone a su
amable atención un ambiente apropiado para sus ejercicios
y retiros espirituales, y en ese entorno, para toda clase de
reuniones orientadas a encontrar un lugar conveniente para la
reflexión dentro de la tranquilidad que brinda este espacio
en medio de la naturaleza; y abre sus puertas a grupos de sacerdotes,
comunidades religiosas, laicos comprometidos, y a todos los que
buscan encontrar y fortalecer sus relaciones con Dios y sus hermanos.
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